martes, 19 de febrero de 2019

Apuntes acerca de la Historia y Evolución de la Criminología. 2da Parte (Escuela Clásica, s. XVIII)

En el apartado anterior, se habló un poco acerca de los inicios de la Criminología o de lo que antes del siglo XVIII se pensaba acerca de la naturaleza del crimen. Básicamente, se pensaba o presumía que la relación del ambiente y sus  variables (fueran estas sociales, económicas y educativas, entre otras) podrían afectar el comportamiento del individuo, influyendo en la respuesta o reacción que este manifestaba ante eventos y situaciones que lo hicieran comportarse de manera anormal (normalmente violenta o antinatural).

Posteriormente a esta primera etapa se dio un desarrollo y una profundización más cercana al respecto del tratamiento del delito y es así como nacen dos corrientes o escuelas a principios del siglo XVIII, la escuela positivista y la escuela clásica, donde de acuerdo a Molina (1988), la escuela positiva del Derecho Penal nace como una reacción contra el clasismo liberal, es decir, la primera nace a raíz de la diferenciación que se quiso hacer de la segunda corriente, de eso hablaremos en el siguiente apartado.

Escuela Clásica (Siglo XVIII)
Como se mencionó anteriormente, la escuela clásica nace por una diferenciación radical de la escuela positivista, de acuerdo con Molina (1988) fue así denominada por Enrico Ferri, al querer hacer esa diferenciación pero con el afán de menospreciar dicha corriente de pensamiento.

Esta escuela defiende la idea del hombre como un ser libre, racional e igual por lo que no hay diferencias entre el hombre delincuente del que no lo es, es el hombre el que elige libremente su carrera criminal (Hikal, 2009). Al respecto, Lacayo (s.f) menciona que la escuela clásica representa una postura penal, más que criminológica y continúa afirmando que concebían el crimen como una opción.

Para Alvarez, Montenegro y Martinez (2012) los autores pertenecientes o representantes de esta escuela son un grupo que se vio influenciado por el legado liberal, racionalista, humanitario, reformador de la Ilustración, particularmente su orientación iusnaturalista (1). De ellos, podemos citar a tres autores que se convirtieron en referentes de esta corriente filosófica, a saber: Césare Beccaria (se habló de él en la primera entrega de este tema), Jeremy Bentham, Gian Domenico Romagnosi y Pellegrino Rossi.

Jeremy Bentham (1784-1832), fue un jurista inglés que creador de la doctrina del Utilitarismo, la que planteaba la atención pública de los reos liberados y la efectiva reforma y corrección del delincuente. Además fundamentó utilitariamente el castigo (Moreno y Ramírez, 2018).   



De acuerdo a Quisbert (2009) en su libro “Teoría de las penas y de las recompensas”, Bentham afirma que el fundamento de la pena radica en la mayor utilidad respecto del delito, estableciendo la utilidad y el fin de la pena y algo que me llamó mucho la atención, fue que en este libro, Jeremy Bentham plantea la inutilidad de la pena de muerte, donde afirma que la pena de muerte no sirve como castigo ni como prevención, porque aun con la pena de muerte seguirá existiendo criminalidad.
Las ideas generales tratadas en este libro según Quisbert (2009) son:
-          La utilidad de la pena: es decir que la pena debe servir para la reinserción del reo a la sociedad, no solamente debe servir para castigar.
-          Fin de la pena: el objetivo de la pena es la prevención general y la prevención especial o particular. Asignaba a la pena como fin primordial el de la intimidación.
-          Inutilidad de la pena de muerte. Lo dicho anteriormente, afirma que la pena de muerte no sirve como castigo ni como prevención, porque aun con la pena de muerte seguirá existiendo criminalidad. Esta afirmación es válida, ya que en algunos estados de los Estados Unidos, donde existe la pena de muerte, los delitos van en aumento. No sucede así en otros países como Dinamarca y Suecia que tienen una organización muy buena en los niveles económicos y lo cultural, donde la criminalidad es muy baja.
-          La proporcionalidad de la pena al delito. Si un delito es grave, la pena también debe ser grave.
-          La profilaxis criminal. Término inventado por él mismo y significa las medidas que deben tomarse para evitar la criminalidad. Estas medidas son simples: luminarias en las calles, rondas con la policía en la noche, distribución adecuada de zonas en la que pueden asentarse los prostíbulos, bares, discotecas, moteles, etc.

Para Lacayo (s.f.) otro exponente de la Escuela Clásica fue el italiano Gian Domenico Romagnosi (1761-1835) quien  fuera filósofo y jurista y que se destacó por su libro “Génesis del Derecho Penal”. El mismo gira en torno a la idea de la legalidad del castigo social con miras a preservar el bien colectivo según Solón (2018). De esa forma, Romagsoni acusa al derecho que tiene el individuo a defenderse de una agresión, pero que el mismo individuo sea consciente de que la agresión (aun sea por defensa propia) conlleva a un castigo y debe dejar que sea la sociedad la que se encargue de castigar al agresor.


Gian Domenico Romagsoni
Cuando se habla de la escuela clásica de la criminología, no se puede dejar de lado al abogado y economista francés Pellegrino Rossi (1787-1848), ya que su aporte al derecho penal, yace en su obra “Tratado de Derecho Penal”, misma que, en palabras de Lacayo (s.f)  es “el primer gran clásico reconocido por todos”.

En esta obra, Rossi propone el concepto de delito y las referencias al elemento moral del delito. Según Pérez (2014) a pesar de su visión decididamente clásica, la aportación de criterios utilitaristas o funcionales de la época (como Bentham) hizo que sus concepciones se trasladaran a la doctrina española del XIX de forma muchas veces casi literal. Así mismo, Lacayo (s.f) señala que en este libro, Rossi consideraba que:
Existía un orden moral que todos los seres libres e inteligentes debíamos de seguir, pensando así que estos órdenes debían aplicarse en la sociedad, puesto que todos los individuos estamos hechos para vivir en sociedad. Dando así que gracias a esto surja un orden obligatorio para toda una sociedad y del cual se derivarían todos los derechos y obligaciones.


          Pellegrino Rossi

Para concluir, podemos señalar puntos importantes e interesantes de la escuela clásica, la cual como se dijo al principio, recibe ese nombre para diferenciarla de la escuela positivista, por lo que sus ideas y postulados son contrarios a esta última. Sostiene que el hombre es un ser nacido libre, racional e igual, así como defiende la idea del libre albedrío, por lo que supone que el hombre es un ser con capacidad de decisión y autodeterminación (Hikal, 2009).

De todo lo anterior, podríamos concluir que la escuela clásica, sirve de transición a las escuelas modernas, ya que toma de los pensadores y filósofos antiguos los postulados naturales y primordiales de la existencia del individuo (y de su entorno socio-económico e influencia del ambiente para cometer crímenes o delitos) y lo humaniza con su situación natural de un ser libre y racional, capaz de entender su entorno y hacerse responsable de sus actos.   

(1)    El iusnaturalismo es una corriente filosófica o de pensamiento desarrollada en el ámbito del derecho como fundamento de los derechos humanos. Para el iusnaturalismo, el origen de este tipo de derechos se halla en la propia naturaleza de las personas (Pérez, 2018).


Bibliografía.
Alvarez, G., Montenegro, M. y Martinez, J. (2012). Unidad 1. Notas para la Historia de la Criminología. En Texto de Apoyo Didáctico. Facultad de Psicología, UNAM. 24 pp.

De Agostini, E. (2016). Gian Domenico Romagnosi. Recuperado de:

Hikal, W. (2009). Introducción al Estudio de la Criminología. México. Editorial Porrúa.

Moreno, V. y Ramírez, M. (2018). Jeremy Bentham. Recuperado de:

Molina, C. (1988). Evolución Histórica de la Criminología: Ensayo de Criminología Académica.                    Revista Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, Universidad Pontificia Bolivariana, 80,                    123   – 165.

Lacayo, E. (s.f.) Fundamentos de Criminología.

Pérez, J. (2018). Definición de Iusnaturalismo. Recuperado de: https://definicion.de/iusnaturalismo/

Solón, A. (2018). Breve historia del Derecho penal y de la criminología (Del primitivismo criminal a 

Quisbert, E. (2009). Bentham, Jeremy. Recuperado de:

UNAM, J. (2016). Pellegrino Rossi. Recuperado de: http://www.juristasunam.com/pellegrino-rossi

Pérez, C. (2014). La historia del Derecho Penal en la historia de los penalistas. Capítulo 2. Pellegrino         Rossi. Universitat Abat Oliba CEU, España. Recuperado de: https://blogs.uao.es/derecho-  penal/2014/06/16/la-historia-del-derecho-penal-en-la-historia-de-los-penalistas/

domingo, 17 de febrero de 2019

Apuntes acerca de la Historia y Evolución de la Criminología.


La pregunta acerca de porqué quise empezar Criminología queda para otra oportunidad, pero debo decir que me ha despertado gran interés el leer e investigar un poco acerca de ella.
De lo más interesante que he descubierto, es el hecho de que tiene una amplia historia y una notoria evolución a través de los siglos y es de esto de que voy a escribir en los próximos días.
Comenzaré diciendo que entre el siglo XVIII y el siglo XIX,  se reconocen al menos cinco escuelas, bien diferenciadas que marcaron el desarrollo y evolución de la Criminología, pero antes de hablar un poco de cada una, comenzaré haciendo un recorrido a lo que ocurrió antes del siglo XVIII, para luego abarcar poco a poco los siglos posteriores.
Al principio fueron los mismos filósofos griegos los que comenzaron a tener inquietudes con respecto a la naturaleza del crimen, Hikal (2009) menciona a Aristóteles entre los muchos pensadores de su época quienes cuestionaban la naturaleza del origen de los crímenes o bien de los criminales, proponiendo penas para evitar la reincidencia.
Se debe de considerar que para aquellas épocas, tanto el método científico, como las variables del entorno social, eran muy diferentes a las que actualmente poseemos, sin embargo, se tenía la noción de lo que estaba bien y mal (en su contexto cultural de la época) donde, por ejemplo: la esclavitud, era una práctica permitida tanto social, como económica, y si a lo anterior sumamos el hecho de que culturalmente existían tradiciones que hoy en día nos podrían parecer bárbaras o primitivas por su violencia, en aquellos tiempos eran permitidas, por lo que los crímenes normalmente eran penados con la muerte o con algún castigo que hoy en día se vería cruel o inhumano.
La posibilidad de acceso a la educación a los estratos sociales más desprotegidos, ha sido desde siempre uno de los argumentos utilizados por muchos intelectuales (de la antigüedad y de la era actual) para solucionar muchos de los problemas sociales que vive nuestra sociedad, lo anterior, podría sonar muy lógico, puesto que las personas con mejor educación deberían poder tener la mayor probabilidad de desarrollar habilidades que les permita ejercer un oficio o profesión y recibir algún reconocimiento económico  a cambio de su trabajo o labor, es decir no necesitaban cometer ningún crimen para generar recursos que les permitan sobrevivir o bien tener los recursos mínimos para poder hacerlo. Esto último, sabemos que no es del todo correcto.
Entonces, ¿qué es lo que hace que un individuo cometa algún crimen, aun sabiendo que sus necesidades más básicas (las fisiológicas según la Pirámide de Maslow) están siendo satisfechas? Pues precisamente, de esto trato en parte la Criminología, del estudio del crimen, de su naturaleza, de sus variables y de la forma en que todos los anteriores se suman para dar un efecto en particular en cada individuo.
El objetivo de esta entrega, es hacer un recorrido histórico desde los primeros intentos de naturalizar o conceptualizar el crimen y por ende entender su motivación y naturaleza, hasta los años posteriores donde muchos pensadores, filósofos, abogados, estadistas, sociólogos y psicólogos, entre muchos otros profesionales y científicos, estudiaran y conceptualizaron el crimen como objeto de estudio.
Se tratará de establecer el momento histórico de los acontecimientos que promovieron el nacimiento de las diferentes escuelas y corrientes de la Criminología desde el Siglo XVIII hasta nuestros días, revisando y resaltando los mejores o más importantes aportes de los personajes de esa época en particular, lo cual permitió una evolución y desarrollo de la Criminología como ciencia.
De acuerdo al momento histórico y a los aportes de los personajes claves de la época, vamos a dividir el estudio de la siguiente manera:
-          Antecedentes de la Criminología (Edad Antigua, Edad Media, Ilustración)
-          Escuela Clásica (Siglo XVIII)
-          Escuela Positivista (Siglo XIX)
-          Escuela Ecléctica (Siglo XIX)
-          Escuela moral o cartográfica (Siglo XIX)
-          Principales escuelas criminológicas del siglo XX

 Comenzaremos entonces con lo que sucedía con la Criminología antes del siglo XVIII.

Antecedentes de la Criminología (Edad Antigua, Edad Media, Ilustración)

Muchísimo tiempo antes del establecimiento de la Escuela Clásica (s. XVIII), hubo muchos que ya se habían manifestado acerca de la naturaleza del crimen, sus patrones, sus características y sus motivos, en palabras de Hikal (2009) la Criminología ya existía hace siglos, existe desde que existe el crimen. 

De acuerdo a Alvarez, Montenegro y Martinez (2012) fue Tomás Moro (1478-1535) (González, 2002) el primero en  destacar la vinculación del crimen con los factores socioeconómicos y con la estructura social. Como vimos antes, ya algunos pensadores habían asociado el crimen con el entorno socio-económico y educativo del individuo, pero fue Moro el que lo manifestó en diversas propuestas y en su libro “Utopía”, el trata de narrar la existencia de un estado ideal (de ahí el título del libro) donde no solamente no existen pobres, sino que todos son felices, sin necesidades, ni guerras, ni sufrimiento. Hikal (2009) y Alvarez et al (2012) relacionan a Moro como el representante principal del pensamiento o corriente utópica.

Tomás Moro.
En su libro, Hilka (2009) establece que Moro aporta a la Criminología la tesis de la conexión del crimen con la estructura de la sociedad y que el crimen responde a una serie de factores, entre ellos y el más destacado, el económico.
Otro personaje que destaca antes del establecimiento de la Criminología como ciencia es el italiano Césare Beccaria (1738-1794) (Alvarez et al, 2012), el siendo abogado, publica “El tratado del delito y de la pena” (traducción personal), en el cual y de acuerdo a Hikal (2009) “denuncia contra la pena de muerte, la tortura y en general contra la desproporción entre los delitos cometidos y los castigos aplicados”. Beccaria, entre otras cosas, abogaría por una mejor educación para evitar los delitos, así como la promoción de la aplicación de penas justas y no desproporcionadas, buscando evidentemente disminuir la criminalidad en la sociedad. El abordaje de una mejor educación para disminuir la criminalidad, es una tesis que hoy en día seguimos utilizando y promoviendo, sin embargo, ya hemos visto que no solamente una buena educación es suficiente para evitar los actos delictivos. De hecho, la tesis de una mejor educación, no libra al individuo de cometer crímenes para inclusive obtener buenas notas, becas o beneficios adicionales en el entorno educativo mismo, por lo que de nuevo, no es solamente la educación lo que aseguraría la disminución del crimen.



Césare Beccaria.
Fotografía tomada de:  https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/5652/Cesare%20Beccaria

En este apartado, consideraremos por último al pensador suizo, Juan Jacobo Rousseau (1712-1778) (Alvarez et al, 2012), quien publica en 1762 “El contrato social” donde según Hikal (2009) el autor parte de que todo hombre es bueno al principio y que es el entorno (la sociedad) quien lo pervierte. Así mismo, Alvarez et al (2012) dice que Rousseau establece que el crimen, evidencia la mala estructuración del pacto social y la desorganización del Estado.
Esta tesis por sí sola, puede ser más que convincente, sin embargo, ahora sabemos que los individuos heredan biológica y genéticamente hablando, características innatas que los predisponen a cometer actos ilícitos, si a lo anterior le sumamos las variables social y cultural, como variables que se deben considerar dentro de la ecuación de la naturaleza del crimen, tendremos a un ser humano, predispuesto a delinquir y no sentirá remordimiento alguno por ello, pues ya traía esa información en su impronta genética, la cual se vio favorecida por el ambiente donde se ha desarrollado. Esto es porque no se puede obviar que aunque es evidente que el individuo nace “inocente”, la ciencia nos aporta el conocimiento de considerar variables biológicas y genéticas que sabemos que perfectamente predisponen al individuo a desarrollar patologías de carácter mental o fisiológicas que lo hacen cometer crímenes.




Juan Jacobo Rousseau

Los anteriores personajes nos permiten establecer ideas al respecto de las variables que afectan el nacimiento, propagación o establecimiento del crimen en una sociedad, ya que todos ellos fortalecen la posición y tesis de que existe una relación directa entre las condiciones de desarrollo del individuo (según las variables económicas, sociales, educativas y culturales de la sociedad) con respecto al crimen, al delincuente y a la naturaleza de ambos.
En la próxima entrega, se hablará de la Escuela Clásica del siglo XVIII, primera escuela establecida donde la Criminología comienza a dar sus primeros pasos como una ciencia.


Bibliografía
Alvarez, G., Montenegro, M. y Martinez, J. (2012). Unidad 1. Notas para la Historia de la Criminología. En  Texto de Apoyo Didáctico. Facultad de Psicología, UNAM. 24 pp.

Hikal, W. (2009). Introducción al Estudio de la Criminología. México. Editorial Porrúa.

Documento en línea

González, M. (2002). Moro, un hombre íntegro. [en línea]. Crónica El Mundo, España. Recuperado de:                https://www.elmundo.es/cronica/2002/348/1024301239.html
Jiménez, A. (2012). Rousseau inspira “lucha libertaria de los jóvenes en México”. [en línea]. La Jornada,

Moreno, V. y Ramírez, M. (2018).             Cesare Beccaria. [en línea]. Recuperado de: https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/5652/Cesare%20Beccaria
Sánchez, B. (2017). Utopía (Reseña), [en línea]. Guadalajara, México. Recuperado de:                http://www.cailegdl.com/leer/utopia-resena/

jueves, 5 de noviembre de 2015

De la tolerancia… y sus sombras!

Ha de ser una virtud, sin duda alguna, aquella donde la persona pueda anteponer la razón de saberse ignorante en muchos temas y no discutir acerca de los mismos, utilizando ideas  dogmáticas importadas, repitiéndolas como autómatas sin entendimiento, sin haber utilizado un razonamiento propio, estudiado y realista a la actualidad del entorno donde se suscitan dichos temas.

Lo difícil, es saber callar, pensar, informarse y razonar acerca del tema, ver de qué forma me afecta a mí o a otros y luego de todo ello, tomar un posición, o bien ninguna (hay cosas que realmente no nos deben de importar).
En cuestión de sexualidad, diversidad sexual, religión y política hay y habrán posiciones diversas y encontradas siempre, ¿por qué entonces no buscar convergencias en lugar de divergencias?, simple… siempre habrán personas con pensamientos radicales que no permiten la apertura a la discusión, o bien no aceptarán nunca diferentes argumentos o pensamientos que atenten contra el dogma.

Hablando por ejemplo de la religión, decía hace unos años un sacerdote de nombre Fernando (no recuerdo su apellido): “el problema de la religión, no es la religión como tal, son los fanáticos religiosos, aquellos que dogmatizaban las ideas sobre la razón”.
Lo anterior aplica para todos los pensamientos (o casi todos), el fanático o radical (que desde mi punto de vista y con todo respeto es lo mismo) no es capaz de ver más allá de lo que el dogma dice y no tolera lo que atente contra su posición, sea cual sea ésta.

Es entonces la tolerancia lo que nos acerca más a nuestra naturaleza de seres humanos racionales, porque al respetar y conceder la opinión de terceros, por más diversa  y alejada que sea de la nuestra, nos hacemos un lugar propio en el pensamiento y razonamiento de ellos mismos.

Yo creo que sólo el abuso y el maltrato se salen de lo racional, por lo tanto no se combaten con indiferencia y mucho menos con tolerancia, el maltrato y el abuso no se puede tolerar, porque sea directa o indirectamente, ambos atentan contra la integridad de los seres humanos.
Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio.” Mahatma Gandhi (1869-1948)

martes, 20 de octubre de 2015

Del fútbol y otros demonios...

Que mejor momento que este para hacer yoga mental...

Hace un par de horas, a mi equipo le metieron 6 goles cuando lo único que necesitaba era un empate para pasar a la siguiente ronda… le faltaron sólo 5 goles!

Más allá del resultado (muy humillante por cierto!) y de que es solamente fútbol, no sabría determinar (sin quitar ningún mérito al equipo contrario) si este resultado es culpa de una mala actitud de los jugadores, una mala planificación del partido por parte del cuerpo técnico, una mala dirigencia, una muy mala suerte, o simplemente una muy mala noche…

En lo que si estoy claro, es en el efecto que esta pasión futbolística produce como reflejo de nuestra sociedad… nada que ver! dirán algunos, déjenme explicarles…

La política en nuestro país no se ha caracterizado por ser de las más transparentes en los últimos años (para algunos nunca ha sido transparente), entonces podríamos homologar a los políticos con algunos jugadores de fútbol que son malos, no se “ponen la camiseta” o “no la sudan”, malos dirigentes, mala planificación, etc y etc.

Lo preocupante aquí es el papel de nosotros, como afición! Porque así como en el Saprissa, somos testigos de un espectáculo que no nos gusta, que nos hiere y que nos humilla, así en nuestra sociedad están pasando cosas que igualmente nos hieren, asustan y avergüenzan.

En redes sociales ya se habla de no ir al estadio para hacerse sentir y de hacer una campaña para salvar al equipo de nuestros amores, así mismo, pero en lo político, se habla de no permitir impuestos abusivos y de hacer marchas en contra de abusos de ciertos sectores… ¿coincidencia?

Y como en el fútbol, no se vale cambiar de equipo, no se vale abandonar, no se vale simplemente sólo quejarse… la pasión por nuestro país y por su desarrollo como verdaderos patriotas, debe florecer y debe de arraigarse, así como muchos decimos sentir los colores de nuestro equipo, de los que lloramos de tristeza y de celebrar campeonatos…así mismo debemos participar activamente de su política, de su sociedad, de lo que aquí sucede… los que vivimos en este hermoso país tenemos la responsabilidad de defenderlo y amarlo, porque sino somos nosotros, ¿entonces quién?

Yo puedo vivir perfectamente sin que Saprissa sea campeón, ni este, ni el próximo año, es sólo fútbol y nada pasa… pero no podemos asumir la misma posición cuando se trata de lo que sucede en nuestro país… no podemos ser tan pechos fríos!

Mañana todos debemos ponernos La Roja, no porque juega la Sele, es porque usted mañana y los días siguientes, entra de titular al partido de verdad, usted sale mañana a la cancha a jugar por Costa Rica y sabe qué? tiene que sudarla.

¿Y vos?, ¿te la vas a poner?

lunes, 19 de octubre de 2015

Inicio

Escuché por ahí que las personas que hablamos solas somos más inteligentes... fuera el caso, yo sería un erudito, pronto a descubrir la cura del cáncer de próstata y no un cualquiera que escribe estas palabras para luchar contra el insomnio y alguna que otra locura, sin más recurso que la vieja computadora portátil que le regalé a mi esposa hace ya algunos años.

Me declaro creyente, más no fanático. No sé hasta que punto esto último sea perjudicial, pero espiritualmente no estoy en guerra ni en paz, mas bien neutral, seguro como muchos!, aunque no pocas personas ya piensan que estoy mal.

Me gustan las mujeres, no todas, pero me encanta y admiro al género femenino, este sitio estará lleno de puntos de vista acerca de ellas, me habré de equivocar, pues no soy un experto en la materia, el tener 10 años de matrimonio no me hace conocedor, mas bien soy un sobreviviente... de los que se alegra seguir sobreviviendo... 

Respeto la diversidad, moda, tendencia e inclinación sexual, política y religiosa de todos... total, lo que más falta en este mundo es tolerancia y los que estamos en la etapa de criar niños pequeños tenemos muchas dudas e incertidumbre de lo que depara el futuro... así que hay que estar preparados.

Este ha sido el objetivo de este primer encuentro, conocernos, verán que muchas veces no estaremos de acuerdo... mucho menos cuando abordemos, fútbol, religión o política... pero esa es la idea, hacer yoga mental y dejar que las letras fluyan... porque este espacio no discrimina... también usted puede hacer yoga mental conmigo!

FZ.